Michael Carrick se enfrenta a todo tipo de dificultades: ha jugado en 15 partidos y fue nominado como el mejor entrenador de la Premier League. A pesar de que, en realidad, solo dirigió al equipo en quince partidos durante la temporada actual, Carrick sigue siendo uno de los candidatos más prometedores para recibir este premio. Esta situación no es típica de los torneos en los que se premia a los entrenadores que han liderado equipos durante toda la temporada. Pero Carrick demostró que, en el fútbol moderno, lo importante no es la experiencia en el calendario, sino la calidad y la eficacia de los resultados obtenidos. En un corto período de tiempo, el entrenador logró establecer una estrategia clara, equilibrar las líneas de juego y lograr que cada jugador diera lo mejor de sí mismo. Ninguno de los puntos obtenidos fue casualidad: todos fueron resultado de un trabajo duro y de un calendario muy apretado. Los expertos consideraron altamente su habilidad para adaptarse al equipo rival, manejar los recursos de manera eficiente y mantener una alta intensidad de juego, incluso con un número limitado de partidos disputados. De hecho, el inglés demostró que, con solo quince partidos, puede marcar la diferencia en todo el torneo y ganar un premio individual. Realmente, sacó lo máximo de cada oportunidad que tuvo.