El “invicto” Benfica de Mourañquer quedó sin la Liga de Campeones: 11 partidos sin victorias y un tercer lugar.
La temporada en el campeonato portugués terminó con un paradojo estadístico. Bajo la dirección de José Mourinho, el club de Lisboa no sufrió ninguna derrota. Sin embargo, los 11 partidos sin victorias convirtieron una temporada exitosa en una oportunidad perdida. El resultado fue un tercer lugar y la ausencia de la Liga de Campeones en la próxima temporada europea.
Este resultado muestra claramente la diferencia entre la estabilidad y el carácter campeonífero. La táctica basada en la fiabilidad y el control no permitió que el equipo perdiera, pero tampoco proporcionó los puntos necesarios para luchar por el título. Los 11 puntos obtenidos no son simplemente un número en la tabla, sino también un síntoma de la falta de agresividad en los partidos clave y de problemas en la ejecución de las oportunidades que se presentaban.
Para el Benfica y su entrenador, este resultado será un gran desafío. En verano, será necesario revisar la política de reclutamiento y los enfoques tácticos, para transformar esa “invictitud” en una herramienta útil para ganar títulos. La ausencia de la Liga de Campeones no solo afecta la reputación del club, sino también su presupuesto. Por lo tanto, el próximo mercado de transferencias será crucial para mantener las ambiciones del club en el ámbito internacional.