El Real Madrid prometió a los jugadores 500.000 euros por el partido de semifinales. Pero esos bonos se quedaron en la nada.
La dirección del Real Madrid decidió incentivar al equipo antes del partido de cuartos de final contra el Bayern de Múnich. A cada jugador se le prometieron 500.000 euros como recompensa por pasar a la siguiente fase. La tarea era muy clara: ganar al Bayern de Múnich en casa y así lograr pasar a las semifinales.
El club planeaba cubrir los costos con ingresos futuros. Pasar a las semifinales garantizaba al Real Madrid 15 millones de euros de la UEFA. La dirección también esperaba obtener una cantidad similar por la venta de entradas para el partido de vuelta.
Pero los planes no se cumplieron. El Real Madrid no logró vencer al Bayern de Múnich. Por lo tanto, los bonos se quedaron en la nada. El club no tuvo que buscar fuentes de ingresos adicionales, y los jugadores perdieron los bonos prometidos.