La pizza en lugar de las proteínas: cómo Neápolis organizó un “fin de carrera” gastronómico para los corredores del “Giro”.
Este tramo en Neápolis no fue simplemente una prueba de resistencia, sino un verdadero festival del deporte italiano. Los organizadores del “Giro de Italia” se alejaron de los procedimientos estándar para organizar un ritual de “fin de carrera” auténtico para los corredores. Inmediatamente después de cruzar la línea de meta, los corredores no recibieron los alimentos isotónicos habituales, sino una pizza clásica neapolitana, preparada en una estufa de leña.
Desde el punto de vista de la fisiología deportiva, esta decisión es muy lógica: los carbohidratos rápidos y los alimentos cálidos ayudan a recuperar el glucógeno después de una carrera de varios kilómetros. Pero lo más importante aquí es el simbolismo. El “Giro” siempre ha sido conocido por su capacidad para combinar el alto nivel profesional con las tradiciones locales. Los corredores, a pesar de su cansancio y de la lucha por obtener un lugar en la clasificación general, aceptaron este gesto con gratitud.
Faltan todavía los tramos decisivos en las montañas, pero precisamente esos momentos hacen que esta carrera de varios días sea un evento único, que va mucho más allá de lo puramente deportivo.
A los participantes del “Giro de Italia” se les ofreció pizza inmediatamente después de la carrera.
La carrera de varios días llegó a Neápolis… y no había otra opción.