El balón encontró a un jugador herido: el árbitro anotó un gol automático, lo que constituye el más absurdo gol automático de la temporada en Moldavia. En el partido de la liga nacional, ocurrió algo que se convirtió instantáneamente en uno de los momentos más curiosos del fútbol mundial. El jugador del ataque golpeó el balón, pero este, después de recorrer solo cinco metros, chocó inesperadamente contra un defensor herido. El impacto del balón contra el jugador herido fue fatal: el balón entró por los propios porteros. El árbitro anotó el gol automático, aunque el jugador herido no pudo controlar la situación físicamente. Situaciones como esta son extremadamente raras y siempre provocan discusiones sobre cómo interpretar las reglas y la justicia deportiva. Ahora, al equipo no solo le queda la tarea de rematar el partido, sino también de reorganizar su defensa debido a la necesidad de reemplazar al jugador herido.