El talismán metálico: Los aficionados del “Essen” robaron la barra de los “Duisburg” y ganaron los partidos de desempate.
En el partido decisivo de la Tercera Liga, la lucha por el tercer lugar, que da derecho a jugar partidos de desempate, se intensificó al máximo. El destino de los puestos se decidió en el enfrentamiento entre los “Duisburg” y el “Victoria” de Colonia. En los últimos minutos, el mediocampista de los anfitriones, Rasim Bulić, cayó en una trampa, lo que le impidió a su equipo ganar y obtener el puesto deseado en la tabla de clasificación. El “Rot-Weiss Essen” aprovechó esa oportunidad y terminó en tercer lugar.
Los aficionados del equipo rojo y blanco decidieron perpetuar este momento decisivo de manera inusual. Los aficionados del club sacaron secretamente esa barra del estadio de sus oponentes y la exhibieron de manera efectiva durante el primer partido de desempate contra el “Großheide Fürt”. Este talismán improvisado funcionó perfectamente: el equipo logró una victoria mínima, lo que les permitió afirmarse como un equipo capaz de mejorar su posición en la clasificación.